Ser punk era tener un plan B. Ahora que lo pienso, no había otro secreto. Ser punk era tener un plan B incluso como alternativa al punk. Ser punk significaba, contra todas las expectativas, elegir el plan B, vivir en la B, hacer de eso una causa. Habitar el punto ciego de la foto familiar, y que ese estar fuera de foco fuera la tierra más lejan.
A esta conclusión llegamos una tarde de 1983 mientras Mick Jones cantaba Stay free.Un topo cava un pozo que atraviesa una ciudad de trescientos mil habitantes en un tercio del tiempo que una pareja emplea en buscar razones para seguir juntos. Si tenemos en cuenta que el topo hace el trabajo solo y la pareja se reencuentra después de un par de semanas ¿qué diámetro debería tener el túnel para garantizar una salida sin problemas? ¿en qué piensa cada uno después de haber hecho el amor?
En un estante perdido de la biblioteca popular Bartolomé Mitre di un día con un libro cuyo extravagante (y desafortunado) título era ¡Zoomática! con signos de admiración. El uso de los signos pretendía, supongo, provocar en el lector un entusiasmo espontáneo y febril, el mismo que parecían experimentar los animalitos de la portada: un topo, un papagayo, tal vez una jirafa, presos todos de una excitación que a mis ojos era totalmente inexplicable. Hago memoria y recuerdo que el topo hacía la V de la victoria. Creo haber dudado acerca de si el topo hacía la V de la victoria o si en realidad había sido dibujado con tan sólo un par de dedos en la mano, de modo que al pobre roedor no le quedaba otra que vivir condenado al optimismo. Recuerdo haber copiado en un cuaderno alguno de los problemas imposibles. Recuerdo también que el pie de imprenta decía 1973.
Marcelo Díaz.
Animales distintos. Arlequín et al, 2008.

1 comentario:
Jorge,
Llegué al blog por caminos extraños trazados por un comentario de Tzitzi, y me sorprendió gratamente observar le realización que tienen.
Gracias por compartir.
Saludos
RL
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