
Mira, soy una pared. La alzaron mis padres
adobe sobre adobe hasta la altura
que ves, una pared de casa humilde.
Mira cómo se agrieta,
cómo se va cayendo poco a poco, con sordo,
duro esrépito.
Pero ya derribada,
con las manos obreras de palabras,
noche tras noche,
pacientemente levanto los escombros
y de nuevo construyo.
Joan Vinyoli, 40 poemas. Lumen, 1980.

No hay comentarios:
Publicar un comentario