
1
Me preguntas en qué pensaba
antes de que fuéramos amantes.
La respuesta es fácil.
Antes de conocerte
no tenía nada en qué pensar.
2
Porque sueño
contigo cada noche,
mis días de soledad son sólo sueño.
3
Grito mientras tú muerdes
mis pezones, y el orgasmo
vacía mi cuerpo, como
si me partieran
en dos.
4
Ahora las luciérnagas de nuestra juventud
se han ido,
gracias a los eficientes insecticidas
de nuestra madurez.
5
¿Me hiciste tuya porque me amabas?
¿Me hiciste tuya sin haberme amado?
¿O solamente me hiciste tuya
para poner a prueba mi corazón?
Kenneth Rexroth, Poemas de amor de Marichiko. Verdehalago, 2005.

No hay comentarios:
Publicar un comentario