A Miguel Ángel
Sin embargo, es un comienzo. Ahora ya no vamos a los Sitios Muertos sólo por el metal; están los libros y los escritos. Son difíciles de aprender. Y las herramientas mágicas están rotas; pero podemos mirarlas e imaginar. Es, por lo menos, un comienzo. Y cuando yo sea el sumo sacerdote cruzaremos el gran río. Iremos al Sitio de los Dioses, al sitio nuevayork, no un hombre solo sino toda una compañía. Buscaremos las imágenes de los dioses y encontraremos al dios ASHING y a los demás: los dioses Lincoln y Biltmore y Moisés. Pero los que construyeron la ciudad eran hombres, no dioses ni demonios. Eran hombres. Recuerdo la cara del muerto. Eran hombres que estuvieron aquí antes de nosotros. Tenemos que construir otra vez.
Stephen Vincent Benét, Junto a los ríos de Babilonia. UNAM, 2006.

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