me quiero ir
me quier ir a casa
la madre
alta elegante hierática como diosa africana
o modelo de Vogue
flota impotente por encima de la realidad
sus paquetes lentamente se desmoronan
sus caderas no logran accionar el aparato
que da paso a los andenes
la niña no puede con el paquete
de la madre drogada
mírala chilla por teléfono mírala cómo está
y de esta estación
no sé irme a mi casa
y la madre tampoco por más intentos que hace
logra regresar
del lugar invisible en que flotan sus ojos
Isabel Fraire, Puente colgante. UAM, 1997.

1 comentario:
Ha sido un gustazo tropezarme con tu espacio, y leer este poema de IF.
Saludos...
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