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17.5.07

¿Qué tiene que ver la ceguera con los magnetófonos?

Citas de dos libros:

Todos los poetas, incluso los más vanguardistas, necesitan un padre. Pero éstos eran huérfanos de vocación.

Tomemos al lector desesperado, aquel a quien presumiblemente va dirigida la literatura de los desesperados. ¿Qué es lo que ven? Primero: se trata de un lector adolescente o de un adulto inmaduro, acobardado, con los nervios a flor de piel. El típico pendejo (perdonen la expresión) que se suicidaba después de leer el Wether. Segundo: es un lector limitado. ¿Por qué limitado? Elemental, porque no puede leer más que literatura desesperada o para desesperados.

Soñé con crímenes horribles
y con tipos cuidadosos
que procuraban no pisar los charcos de sangre
y al mismo tiempo abarcar con una sola mirada
el escenario del crimen.

¿Qué somos?, me preguntaste una semana o un años después,
¿hormigas, abejas, cifras equivocadas
en la gran sopa podrida del azar?
Somos seres humanos, hijo mío, casi pájaros,
héroes públicos y secretos.

Los detectives salvajes, Anagrama, 1998 y Los perros románticos, Acantilado, 2006 de Roberto Bolaño.

1 comentario:

Darío Zetune dijo...

Hola.

Me da gusto encontrarme con un blog como el tuyo!! Gusto también que dejes tus comentos en mi blog.

Respecto al que haces sobre la reseña de Elena Garro, pues sí,a veces pienso que es irrelevante saber las fuentes del texto, pero bueno, la reseña salió publicada así para una revista, en consecuencia, la publiqué en el blog tal y como estaba.

Saludos y gracias de nuevo. Te pondré en mis links para no perderte la pista.

Desde Ciudad de México.

Sergio.

 
La libertad está en otra parte/ aquí sólo veo destierro Lear, Shakespeare, (tr. Nicanor Parra)