Boccanera como un boxeador con marca perfecta (puesto a pelear con distintos lectores el siguiente poema no ha perdido): distintas informaciones recibidas hoy de/ fuentes extraoficiales indicarían un acercamiento// entre tu corazón y el mío dichos voceros señalan/ una cuestión de piel irremediable los observadores/ estiman que te amo.
Boccanera un antologador de deslumbres: a) así transcurríó el día/ entre patas mugidos y meada y dura piel reseca por el viento, b) la voz de ella/ todavía/ no era más que un gemido prisionero/ por un terrible ejército de sábanas, c) eran tiempos mejores/ sin este hilo de rabia/ cayendo de los rostros golpeados y humillados/ cerca de mi garganta/ como soga o alambre, d) los dioses ocupados en sus tristes faenas/ recitar a lugones/ jugar al dominó// oh dioses que de nada se enteran/ pequeños como ratas, e) la lámpara de aceite/ es un gato que el viento reventó contra el humo, f) vieja fotografía de un hombre/ aferrado a la idea de que la soledad no es otra cosa que una sombra/ difícil de explicar sin un cuchillo.
Boccanera un testigo y un confidente. Un hombre que da su testimonio: en ocasiones palabras de dolor y otras de un placer inmenso y casi impronunciable.
Boccanera casi un salmista: la memoria es a veces como una piedra enorme/ en los brazos de un niño.
Boccanera un antologador de deslumbres: a) así transcurríó el día/ entre patas mugidos y meada y dura piel reseca por el viento, b) la voz de ella/ todavía/ no era más que un gemido prisionero/ por un terrible ejército de sábanas, c) eran tiempos mejores/ sin este hilo de rabia/ cayendo de los rostros golpeados y humillados/ cerca de mi garganta/ como soga o alambre, d) los dioses ocupados en sus tristes faenas/ recitar a lugones/ jugar al dominó// oh dioses que de nada se enteran/ pequeños como ratas, e) la lámpara de aceite/ es un gato que el viento reventó contra el humo, f) vieja fotografía de un hombre/ aferrado a la idea de que la soledad no es otra cosa que una sombra/ difícil de explicar sin un cuchillo.
Boccanera un testigo y un confidente. Un hombre que da su testimonio: en ocasiones palabras de dolor y otras de un placer inmenso y casi impronunciable.
Boccanera casi un salmista: la memoria es a veces como una piedra enorme/ en los brazos de un niño.
Jorge Boccanera, Los ojos del pájaro quemado. Catún, 1982. PQ7797. B62 O56 1982.

2 comentarios:
deberias de poner textos de los que reseñas o de quienes hablas, porque si tu texto es una invitacion a la lectura ciertamente pero 1) sino pones un texto puede parecer que más bien uno tiene que tragarse lo que pones y por eso leerlos o 2) yo leo en la oficina y no tengo tiempo para ir a buscar y mucho menos credencial de la biblioteca 3) si no pones textos que te soporten resultas, digamos , lapidario?
saludos
Gracias por el comentario. Pondré en práctica el consejo.
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