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20.3.07

Ya no habrá días negros como tormentas o suicidios

Boccanera no es (nunca lo fue) una promesa, una posibilidad, desde el primer libro sus versos se encarnizaban contra las formas, contra las maneras establecidas de hacer poesía. Boccanera es un escritor que acierta en el terreno poético: la asfixia, la desesperación: el lugar donde llegan los hombres que revisan todo que levantan los pisos/ destruyen las paredes/ entran a los armarios/ desordenan caricias/hacen muchas (demasiadas) preguntas/ miran a las mujeres con ojos de deseo/ y balean a los gatos.
Boccanera como un boxeador con marca perfecta (puesto a pelear con distintos lectores el siguiente poema no ha perdido): distintas informaciones recibidas hoy de/ fuentes extraoficiales indicarían un acercamiento// entre tu corazón y el mío dichos voceros señalan/ una cuestión de piel irremediable los observadores/ estiman que te amo.
Boccanera un antologador de deslumbres: a) así transcurríó el día/ entre patas mugidos y meada y dura piel reseca por el viento, b) la voz de ella/ todavía/ no era más que un gemido prisionero/ por un terrible ejército de sábanas, c) eran tiempos mejores/ sin este hilo de rabia/ cayendo de los rostros golpeados y humillados/ cerca de mi garganta/ como soga o alambre, d) los dioses ocupados en sus tristes faenas/ recitar a lugones/ jugar al dominó// oh dioses que de nada se enteran/ pequeños como ratas, e) la lámpara de aceite/ es un gato que el viento reventó contra el humo, f) vieja fotografía de un hombre/ aferrado a la idea de que la soledad no es otra cosa que una sombra/ difícil de explicar sin un cuchillo.
Boccanera un testigo y un confidente. Un hombre que da su testimonio: en ocasiones palabras de dolor y otras de un placer inmenso y casi impronunciable.
Boccanera casi un salmista: la memoria es a veces como una piedra enorme/ en los brazos de un niño.


Jorge Boccanera, Los ojos del pájaro quemado. Catún, 1982. PQ7797. B62 O56 1982.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

deberias de poner textos de los que reseñas o de quienes hablas, porque si tu texto es una invitacion a la lectura ciertamente pero 1) sino pones un texto puede parecer que más bien uno tiene que tragarse lo que pones y por eso leerlos o 2) yo leo en la oficina y no tengo tiempo para ir a buscar y mucho menos credencial de la biblioteca 3) si no pones textos que te soporten resultas, digamos , lapidario?
saludos

costa sin mar dijo...

Gracias por el comentario. Pondré en práctica el consejo.

 
La libertad está en otra parte/ aquí sólo veo destierro Lear, Shakespeare, (tr. Nicanor Parra)