En las voces de los otros está la nuestra. En los ruidos, en los movimientos, en las palabras de los otros es donde nos reconocemos. Nuestra identidad es una imagen de lo que percibimos. Somos el eco de la realidad, somos los fragmentos de nuestra experiencia. ¿Qué ven los demás cuando ven mi rostro?¿De dónde parte un texto? ¿Desde dónde se deciden las lindes de una obra? ¿Qué certezas nos hacen escoger los materiales (temas, procedimientos, tonos, ritmos)? ¿Qué nos aleja de la incertumbre y nos arroja al papel?
Escribir situados en territorios ajenos, donde las frases ya fueron pronunciadas, donde todos los parlamentos han sido. Ahí sobrevivirá nuestra voz o se perderá. ¿Importa? ¿Importa habitar otros cuerpos para encontrar nuestra raíz? Ser todos para ser nadie.
"Hubiera sido absurdo/ pensar que podía desear algo distinto,/ un cielo abierto, pasearme por la ciudad/ como un turista". Encontrar nuestra querencia en los versos de una argentina que canta desde ciertas películas debería ser falso; encontrar nuestra decisión en un papel ajeno nos confronta.
"Es imposible/ resistir la tentación de dejar pasar el tiempo, abandonar,/ querdarnos sentados en la orilla mirando el deterioro". ¿Dónde reside la emoción? ¿En lo original, en lo que nadie ha sentido o en un segmento de experiencia común, en descubrir los hilos que nos trenzan? Mirar el tiempo y mirar el deterioro. Sólo espectadores, nunca actores, ni un pequeño papel (ni el del mensajero que precipita una escena).
Cuando encontramos algo valioso marcamos el sitio. Alfonso Reyes refiere que en un pueblo antiguo los hombres señalaban los acontecimientos por medio de nudos realizados en cuerdas largísimas. Hay libros, hay personas que nos conmueven y deberíamos celebrarlo con un contacto físico pues "Un abrazo es a veces/ un nudo".
Las citas provienen de la vista de Claudia Masin. Visor, 2002.
Biblioteca central PQ7298 23A79 V57

1 comentario:
que facil es decirlo, que bonitos los escritores que hablan de vivir la vida y todo eso, pero en realidad lo hacen, tu abrazas a la gente que te conmuve, yo creo que ser escritor es ser incoherente
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