¿Qué tal esa ciudad que permanece inmóvil? ¿Construyeron los puentes que faltaban?
Ahora, supongo tienes mi edad y espero disfrutes tus paseos a las fábricas y a las presas vacías. Me siento solo. Desde hace meses llego a la casa y nadie está. Por eso corro ante cualquier posibilidad de compatir la noche con alguien, con quien sea. Pero no te escribo para quejarme. Es más, te escribo para decirte algunos entusiasmos.
Ayer (cuando recibas esta carta ese ayer podría haberse convertido en semanas) encontré a una mujer que no había visto en ocho años. Alguna vez te hablé de ella: lista aunque retraída, delgadísima y más alta que yo. Sí, todas las mujeres que me gustan en serio me sacan varios centímetros. Hablé con ella pocas horas, pero tengo la impresión de que el diálogo se prolongará.
Hace poco salí de viaje: playa, bares, un departamento con dos camas. Recuperé la noción temporal de mi infancia. Setenta y dos horas que parecieron semanas. Los tipos con los que fui te caerían bien, me siento protegido entre ellos. Somos los TURNO 1440. Quisiera que fuéramos una especie de lectores de sueños: personajes de Pavic. Como ves estoy atontado/aturdido/deslumbrado con Milorad, esta carta es un ejemplo.
Mi hijo está bien y a decir de una maestra tiene talento para la pintura. Yo miro sus dibujos y realmente no lo encuentro. Quizá resulte un buen instalador o un magnífico performancero. Vemos películas los fines de semanas y por la tarde andamos en bicicleta.
He vuelto a fumar. Me ayuda cuando estoy demasiado ansioso, cuando la yegua blanca no se presenta. Tú sabes más de eso.
Como jamás te he enviado ningún regalo, quiero subsanarte: Imagina una avenida negrísima sólo iluminada por una soga de luces anaranjadas. Ahora imagina el ruido que produce eso. Necesitas para ello oídos desesperados.
Tuyo siempre
Jorge Posada.

2 comentarios:
¿En cuál de las tres partes del espejo te estás viendo? ¿Ayer, hoy, mañana? ¿Es necesario este desdoblamiento para el exorcismo?
Al menos ya escribiste algo tuyo por completo.
Felicidades.
Me tardé más de doscientos post para encontrar la manera de decir mi rollo, tío.
Es necesario el desdoblamiento. Acuérdate de lo del "carantoñas" Elizondo.
¿La novela no era completamente mía?
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