VeteranoAl cumplirse treinta o cuarenta años
de que las callosidades isquiátricas le acabaron de empedrar la cara
(mosaico, ya refractario a todo, de ridículos, abyecciones, vueltas de camisa, retractaciones, cabronadas),
es la hora en punto
para hacerle un homenaje al viejecito,
pues nunca se apartó un ápice de sus convicciones juveniles
(Se ve tan frágil;
pero tan vivaz como siempre.
Qué memoria. Qué gracejo).
Que se vaya a chingar a su madre.
Ideólogos
Los he visto conteniendo la sonrisa a duras penas,
queriéndola disfrazar de amarga ironía,
pero era que la matanza les encantaba
por convenir a su teoría.
Boquiabierto
Un pobre intelectual se me quejaba
de que la música lo despersonificacionalizaba.
Yo pensaba con pasmo
si sobreviviría a un simpre orgasmo.
Gerardo Deniz, Enroque. FCE, 1986.

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