El mar abre sus ventanas para que todos los ahogados se asomen a vernos,y hay tantas caras que nos parecen conocidas agolpándose en los marcos,
luchando por mirarnos, por respirar un poco hacia nosotros
José Carlos Becerra.
Un hombre escribe durante semanas recuerdos que él no vivió, palabras que narran días que él no sabe cuándo transcurrieron. Ese hombre intuye que lo importante es perpetuar esos instantes que de alguna obscura manera lo redimen. Desentrañar los mundos artificiales y alternos que lo habitan será su obsesión, desea estar despierto en su último minuto y contemplar el movimiento de las ficciones que imaginó.
La sangre iluminada. Iván Ávila Ruedas. México, 2007.

1 comentario:
Me parece de mucha calidad su blog. Muchas felicidades.!
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