Sobre esa ciudad vuelan cuervos. Los fantasmas de sus sueños y de los nuestros se juntan de noche como aquellos que adornan las vitrinas y sus maniquíes en una calle de edificios oscuros y abandonados y nubes blancas.En el desierto de P. vimos muchos pájaros negros grandes que, según dijeron, eran los fantasmas de sus ancestros.
Charles Simic, Alquimia de Tendajón. Unam, 1996.

No hay comentarios:
Publicar un comentario